El fudge de mantequilla de cacahuete es uno de esos clásicos irresistibles que nunca pasan de moda. Su textura suave, que literalmente se derrite en la boca, lo convierte en un capricho perfecto para cualquier ocasión. Y lo mejor es que solo necesitas unos pocos ingredientes y un poco de atención al detalle para lograr un resultado espectacular.
En esta guía aprenderás a preparar tres tandas dobles de fudge, asegurando una cantidad generosa para compartir con tu familia y amigos… o para guardarte como placer personal.
¿Por qué el fudge de mantequilla de cacahuete es tan especial?
Este dulce es la combinación ideal de simplicidad, versatilidad y sabor inolvidable. Se disfruta solo, se adapta a todo tipo de personalizaciones (desde nueces hasta chispas de chocolate) y es un excelente regalo casero. Con esta receta, tendrás un fudge cremoso y consistente en cada intento.
Ingredientes para 3 tandas dobles
Para esta versión ampliada, necesitarás:
- 6 tazas de azúcar
- 3 tazas de leche
- 6 tazas de mantequilla de cacahuete (cremosa o crunchy, según tu gusto)
- 3 cucharaditas de extracto de vainilla
Esta receta multiplica los ingredientes de un lote estándar, asegurando suficiente cantidad para todos.
Paso a paso para preparar el fudge
1. Prepara el espacio de trabajo
Ten a mano:
- Una olla grande y de fondo grueso
- Cuchara de madera o espátula de silicona
- Moldes engrasados de 11 × 13 pulgadas (uno por tanda doble)
2. Combina azúcar y leche
En la olla, mezcla 2 tazas de azúcar y 1 taza de leche. Revuelve bien antes de aplicar calor para evitar grumos.
3. Lleva a ebullición
Cocina a fuego medio-alto, removiendo ocasionalmente. Una vez que hierva a borbotones, mantén la cocción 2 ½ minutos exactos. El tiempo es clave: si cueces de más, quedará granuloso; si cueces de menos, demasiado blando.
4. Incorpora la vainilla y la mantequilla de cacahuete
Retira del fuego y añade:
- 1 cucharadita de vainilla
- 2 tazas de mantequilla de cacahuete
Mezcla enérgicamente hasta obtener una crema uniforme.
5. Vierte y deja enfriar
Pasa la mezcla al molde engrasado, distribuyendo de forma pareja. Deja reposar a temperatura ambiente o refrigera hasta que se endurezca (aprox. 1–2 horas).
Consejos profesionales para un fudge perfecto
- Usa ingredientes premium: una buena mantequilla de cacahuete y extracto de vainilla puro marcan la diferencia.
- Controla la cocción: un termómetro de caramelo ayuda a mantener la temperatura ideal (234 °F – 240 °F).
- Personaliza la receta: añade chispas de chocolate, nueces, pretzels o mini malvaviscos antes de verter la mezcla en el molde.
- Conservación: corta en pequeños cubos y guarda en un recipiente hermético. Se mantiene fresco una semana a temperatura ambiente o dos en la nevera.
Solución a problemas comunes
- ¿Demasiado blando? Déjalo más tiempo en el refrigerador o hierve la mezcla 30 segundos extra.
- ¿Textura granulada? Asegúrate de disolver el azúcar por completo antes de hervir.
- ¿Se pega al molde? Forra con papel pergamino para desmoldar sin esfuerzo.
Ideas de presentación
El fudge ya es delicioso por sí solo, pero puedes elevarlo con un toque final:
- Rocío de chocolate derretido.
- Escamas de sal marina para contraste dulce-salado.
- Servido con una taza de café o chocolate caliente.
En conclusión
Con esta receta sencilla y precisa, conseguirás un fudge de mantequilla de cacahuete cremoso, firme y lleno de sabor cada vez que lo prepares. Ideal para regalar, compartir o disfrutar en casa.
¡Anímate a probarlo y sorprende a todos con este dulce clásico reinventado!