Imagina una base crujiente de galleta con mantequilla, una capa de suave y cremosa tarta de queso, y por encima una lluvia dorada de caramelo salado… Sí, estás soñando con estas barras de cheesecake con caramelo salado, el postre perfecto para complacer a los más golosos. Con el equilibrio justo entre lo dulce y lo salado, cada bocado es pura tentación. Ya sea para una celebración especial o simplemente para darte un gusto, estas barritas lo tienen todo.
🧾 Ingredientes
Para la base:
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2 tazas de galletas graham trituradas
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1/2 taza de mantequilla sin sal, derretida
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2 cucharadas de azúcar granulada
Para el relleno de cheesecake:
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3 paquetes (de 8 oz) de queso crema, a temperatura ambiente
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3/4 taza de azúcar granulada
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3 huevos grandes
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1 cucharadita de extracto de vainilla
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1/2 taza de crema agria
Para la cobertura de caramelo salado:
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1 taza de azúcar granulada
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6 cucharadas de mantequilla sin sal (en trozos)
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1/2 taza de crema espesa
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1/2 cucharadita de sal marina (más una pizca adicional para decorar)
👩🍳 Paso a paso
1. Prepara la base:
Precalienta tu horno a 160 °C (325 °F). Mezcla las migas de galleta, el azúcar y la mantequilla derretida hasta obtener una masa con textura húmeda. Presiona esta mezcla en el fondo de un molde de 23 x 33 cm previamente engrasado. Hornea durante 10 minutos y deja enfriar.
2. Haz el relleno de cheesecake:
Bate el queso crema hasta que esté muy suave. Agrega el azúcar y continúa batiendo. Incorpora los huevos uno a uno, luego la vainilla y, por último, la crema agria. Vierte esta mezcla sobre la base horneada y alisa con una espátula.
3. Hornea el cheesecake:
Lleva al horno durante 35 a 40 minutos, hasta que el centro esté firme pero aún ligeramente tembloroso. Deja enfriar por completo y refrigera por al menos 4 horas (mejor si es toda la noche).
4. Prepara el caramelo salado:
En una cacerola, derrite el azúcar a fuego medio hasta que adquiera un color ámbar. Añade la mantequilla con cuidado y mezcla. Incorpora lentamente la crema espesa (¡con precaución, que burbujea!) y sigue revolviendo hasta obtener una salsa suave. Agrega la sal y deja enfriar unos minutos.
5. Montaje final:
Vierte el caramelo sobre el cheesecake frío y extiende de forma uniforme. Añade una pizca de sal marina por encima. Refrigera 30 minutos más para que la cobertura se asiente bien antes de cortar.
💡 Tip para servir:
Para cortes limpios, usa un cuchillo caliente y limpio en cada pasada. Puedes disfrutar estas barras frías directamente del refrigerador o dejarlas reposar un poco para una textura aún más cremosa.
✨ Conclusión:
Estas barras de tarta de queso con caramelo salado son pura magia pastelera: elegantes, indulgentes y absolutamente deliciosas. La mezcla del cheesecake suave con el caramelo salado crea un contraste inolvidable. Son ese tipo de postre que roba miradas… y repite porciones. ¡No puede faltar en tu recetario dulce!