Las tiras de pollo con glaseado agridulce son una de esas recetas que nunca pasan desapercibidas. Crujientes por fuera, jugosas por dentro y cubiertas con una salsa brillante y llena de matices, logran un equilibrio de sabores que resulta simplemente irresistible. La suavidad natural del pollo se potencia gracias a un rebozado dorado y ligero, mientras que el glaseado combina la dulzura envolvente de la miel con la intensidad salina y profunda de la salsa de soja.
Este plato es un ejemplo perfecto de fusión culinaria: técnicas clásicas del empanizado occidental se mezclan con ingredientes emblemáticos de la cocina asiática, dando como resultado una preparación versátil, moderna y muy fácil de adaptar. Es ideal tanto para una comida rápida entre semana como para sorprender en una cena especial sin complicaciones.
Si busca una receta infalible, de esas que se repiten una y otra vez porque siempre triunfan, estas tiras de pollo se convertirán rápidamente en un imprescindible de su recetario.
Ingredientes
600 g de pechuga de pollo
Carne magra, tierna y fácil de cortar en tiras uniformes. Su sabor neutro permite que absorba perfectamente tanto el sazonado como el glaseado final, conservando su jugosidad tras la fritura.
100 g de harina de trigo
Primera capa del empanizado. Ayuda a que el huevo se adhiera correctamente y contribuye a una cobertura uniforme y bien sellada.
2 huevos grandes
Batidos, funcionan como nexo entre la harina y el pan rallado. Además, aportan color y favorecen un dorado homogéneo.
150 g de pan rallado
Responsable del crujiente exterior. Durante la fritura se transforma en una costra dorada que contrasta con la ternura del pollo.
4 cucharadas de miel
Aporta dulzor natural y da cuerpo al glaseado, creando ese acabado brillante y apetecible.
4 cucharadas de salsa de soja
Base salada y umami del glaseado. Intensifica el sabor y aporta profundidad al conjunto.
3 dientes de ajo finamente picados
Refuerzan el aroma y equilibran la dulzura con su carácter intenso y ligeramente picante.
1 cucharada de jengibre fresco rallado
Introduce un matiz fresco y especiado que eleva el perfil aromático y aporta identidad asiática.
Aceite vegetal para freír
Debe tener un punto de humo alto para asegurar una fritura uniforme y sin sabores indeseados.
Sal y pimienta negra molida
Esenciales para realzar todos los ingredientes y ajustar el sabor al gusto.
Preparación
Paso 1
Corte las pechugas en tiras de tamaño similar. Salpimiente generosamente y deje reposar unos 15 minutos para que la carne se impregne bien del sazonado.
Paso 2
Prepare el empanizado colocando en tres recipientes separados la harina, los huevos batidos y el pan rallado.
Paso 3
Caliente abundante aceite en una sartén profunda o freidora hasta alcanzar unos 170 °C. Si no dispone de termómetro, un trocito de pan debe dorarse en unos 30 segundos.
Paso 4
Mientras el aceite se calienta, prepare el glaseado. Mezcle en una sartén pequeña la miel, la salsa de soja, el ajo y el jengibre. Cocine a fuego medio-bajo removiendo constantemente hasta que la salsa espese ligeramente y adquiera brillo.
Paso 5
Pase las tiras de pollo primero por la harina, luego por el huevo y finalmente por el pan rallado, presionando suavemente para que el empanizado se adhiera bien.
Paso 6
Fría el pollo en tandas pequeñas durante 4-5 minutos por lado, hasta que esté bien dorado y completamente cocido por dentro.
Paso 7
Retire las tiras y colóquelas sobre papel absorbente. Aún calientes, báñelas con el glaseado tibio y mezcle con cuidado para que queden bien cubiertas.
Paso 8
Sirva de inmediato para disfrutar del contraste perfecto entre el crujiente del rebozado y la suavidad de la salsa.
Variaciones
- Opción al horno: Hornee las tiras empanizadas a 200 °C durante 20-25 minutos, girándolas a mitad de cocción. Ideal para una versión más ligera.
- Toque picante: Añada sriracha o chile en hojuelas al glaseado para un contraste más atrevido.
- Estilo asiático completo: Termine con semillas de sésamo y cebolleta fresca, acompañando con arroz jazmín y verduras salteadas.
- Versión cítrica: Sustituya la miel por mermelada de naranja y agregue ralladura para un sabor más fresco.
Consejos útiles
Mantener la temperatura del aceite es clave para lograr un empanizado crujiente. Evite freír demasiadas piezas a la vez y tenga todos los ingredientes preparados antes de comenzar. Si el glaseado se espesa en exceso, añada una pequeña cantidad de agua caliente para ajustar la textura.
Sugerencias para servir
Como plato principal, acompáñelas con arroz blanco o verduras salteadas. Para aperitivos o reuniones, sírvalas con palillos y salsas adicionales. En fiestas, manténgalas calientes y tenga servilletas a mano: el glaseado es tan delicioso como pegajoso.
Tiempos
- Preparación: 20 minutos
- Cocción: 15 minutos
- Total: 35 minutos
Información nutricional (aprox.)
- Calorías: 420 kcal por ración
- Proteínas: 35 g
- Sodio: 850 mg
Preguntas frecuentes
¿Pueden prepararse con antelación?
Sí, puede empanizar el pollo hasta 2 horas antes y conservarlo refrigerado. Fría justo antes de servir.
¿Se pueden usar otros cortes?
Los muslos deshuesados quedan especialmente jugosos, aunque requieren unos minutos más de cocción.
¿Cómo saber si el pollo está bien hecho?
Debe alcanzar 75 °C en su interior y presentar una carne blanca y jugos transparente.
Conclusión
Las tiras de pollo con glaseado agridulce demuestran que el equilibrio entre sabores opuestos es la clave de los platos memorables. Crujientes, sabrosas y extremadamente versátiles, se adaptan a cualquier ocasión sin perder su encanto. Una receta sencilla, pero con un resultado digno de repetirse una y otra vez.