Sorprende a tu paladar con estos irresistibles palitos de pan de calabacín con queso, una alternativa saludable y llena de sabor. Perfectos para compartir, acompañar tus platos favoritos o simplemente disfrutar como un snack crujiente y reconfortante.
Ingredientes:
- 2 tazas de calabacín rallado y bien compactado
- 1 huevo grande
- ¼ de taza de harina de almendras
- 4 onzas de queso mozzarella rallado (dividido)
- ¼ de taza de queso parmesano rallado
- 1 cucharadita de condimento italiano
- ½ cucharadita de sal
- ¼ de cucharadita de pimienta blanca molida
- 1 cucharada de mantequilla salada derretida
- 1 cucharada de perejil fresco finamente picado
Preparación:
1. Prepara el horno
Antes de comenzar, precalienta el horno a 220 °C (420 °F). Para evitar que los palitos se peguen y facilitar la limpieza, cubre una bandeja para hornear con papel pergamino.
2. Extrae el exceso de humedad
El calabacín contiene mucha agua, lo que puede afectar la textura de los palitos. Coloca el calabacín rallado en un paño de cocina limpio y presiona con firmeza hasta eliminar la mayor cantidad posible de líquido. Deberás obtener aproximadamente 1 taza de calabacín bien escurrido.
3. Mezcla los ingredientes
En un tazón grande, combina el calabacín escurrido con el huevo, la harina de almendras, la mitad del queso mozzarella, el condimento italiano, la sal y la pimienta blanca. Remueve bien hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados.
4. Forma la base
Vierte la mezcla sobre la bandeja para hornear preparada. Con ayuda de una espátula o el dorso de una cuchara, extiéndela hasta formar un rectángulo uniforme de aproximadamente 6 mm de grosor.
5. Primera horneada
Lleva la bandeja al horno y hornea durante 15 minutos o hasta que los bordes comiencen a dorarse ligeramente. Esto asegurará que los palitos de pan tengan una textura firme y crujiente.
6. Agrega el toque de queso
Retira la bandeja del horno y, con cuidado, voltea la base horneada. Pincela la superficie con la mantequilla derretida y espolvorea el queso parmesano junto con el resto de la mozzarella.
7. Fusión de sabores
Vuelve a hornear por 5 minutos adicionales, hasta que el queso se derrita y burbujee. El dorado del queso aportará un sabor aún más irresistible.
8. Toque final y presentación
Una vez listos, saca los palitos de pan del horno y deja que se enfríen ligeramente. Luego, espolvorea el perejil picado para darles un toque fresco y colorido.
¡Hora de disfrutar!
Sirve estos deliciosos palitos de pan de calabacín con queso mientras aún están tibios. Son perfectos para acompañar con salsa marinara, un dip cremoso o como guarnición para ensaladas y sopas.
¡Anímate a probar esta versión más saludable y llena de sabor de los clásicos palitos de pan! 😋