
Este postre es la combinación perfecta de sencillez y sofisticación. La intensidad dulce de la guayaba se funde con la suavidad del queso crema o requesón, creando un contraste de sabores que sorprende en cada bocado. Ideal para cerrar una comida especial o simplemente para consentirte en casa.
Ingredientes
- 300 g de goiabada (dulce de guayaba)
- 200 g de queso crema o requesón (ricotta, Philadelphia o un queso fresco suave)
- 200 ml de crema de leche (nata líquida)
- 3 cucharadas de azúcar (opcional, según la intensidad del queso)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Galletas tipo María o de vainilla (para la base, opcional)
- Queso rallado o en lascas finas (para decorar)
Preparación
1. Base (opcional):
Tritura las galletas y mézclalas con un poco de mantequilla derretida. Coloca la mezcla en el fondo del molde y presiona bien hasta formar una capa compacta.
2. Capa cremosa:
Bate el queso crema, la crema de leche, el azúcar y la vainilla hasta obtener una textura lisa y aireada. Extiende la preparación sobre la base de galletas. Si no usas base, coloca la mezcla directamente en el recipiente.
3. Capa de guayaba:
Lleva la goiabada a fuego bajo con 3–4 cucharadas de agua hasta que se derrita y quede como una crema espesa. Deja enfriar ligeramente y viértela sobre la capa cremosa, alisando bien la superficie.
4. Toque final:
Espolvorea queso rallado o añade finas lascas para decorar. Refrigera al menos 2 horas antes de servir para que los sabores se integren y la textura se asiente.
Variaciones
- En vasitos: sírvelo en porciones individuales para un acabado más elegante.
- Fruta alternativa: cambia la goiabada por mermelada de frutos rojos, ciruela o frambuesa.
- Versión gourmet: usa mascarpone en lugar de queso crema para un resultado más delicado y cremoso.