Si te gusta desayunar bien pero no tienes tiempo por las mañanas, esta receta te va a encantar. Las tortitas de manzana y yogur son una opción rápida, nutritiva y con ese punto dulce que apetece siempre. En solo diez minutos puedes tener un desayuno (o merienda) casero, sin complicaciones y con ingredientes que seguro tienes en casa.

Además, no necesitas ser un experto en cocina: con un bol, una sartén y un poco de ganas, te saldrán perfectas.
¿Por qué preparar tortitas de manzana y yogur?
Las tortitas son un clásico del desayuno, pero esta versión con manzana rallada y yogur natural las hace más ligeras y suaves. La combinación del yogur con la fruta aporta humedad, textura esponjosa y un sabor natural que no necesita mucho azúcar añadido.
Este tipo de recetas también son ideales para quienes buscan opciones más saludables. Usar harina de avena en lugar de harina común aumenta el aporte de fibra y hace que las tortitas sean más saciantes. Además, al no llevar mantequilla en la masa, resultan más ligeras sin perder sabor.
Si tienes niños en casa, es una forma estupenda de que coman fruta sin darse cuenta. Y si trabajas desde casa, puedes prepararlas mientras se calienta el café. Literalmente, tardarás menos que en preparar unas tostadas con mermelada.
Ingredientes básicos (para 6–8 tortitas pequeñas)
- 1 manzana (pelada y rallada)
- 1 huevo
- 3 cucharadas de yogur natural (puede ser griego o normal)
- 4 cucharadas de harina de avena (o harina de trigo)
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca de canela
- 1 cucharada de azúcar (opcional)
- Aceite o mantequilla para cocinar
Consejo: si te gusta el sabor más intenso, usa manzana tipo reineta o Golden. Si prefieres algo más dulce, la Fuji o la Gala van genial.
Cómo hacer tortitas de manzana y yogur paso a paso
1. Prepara la mezcla
En un bol, bate el huevo hasta que esté bien mezclado. Añade el yogur y remueve hasta obtener una textura cremosa.
Después incorpora la manzana rallada, la harina de avena, el polvo de hornear, la canela y el azúcar si decides usarlo. Mezcla todo con una cuchara o varillas hasta conseguir una masa homogénea, sin grumos.
Si la mezcla queda demasiado espesa, puedes añadir una cucharada extra de yogur o un chorrito de leche. Si queda muy líquida, añade un poco más de harina de avena.
2. Cocina las tortitas
Calienta una sartén antiadherente a fuego medio. Añade un poco de aceite o una pizca de mantequilla y espera a que se derrita.
Con ayuda de una cuchara, vierte pequeñas porciones de la mezcla formando círculos del tamaño que prefieras.
Cocina cada tortita unos 2 o 3 minutos por cada lado, hasta que veas que los bordes están dorados y la superficie hace pequeñas burbujas.
No pongas el fuego demasiado alto: se doran rápido por fuera, pero lo importante es que se cocinen bien por dentro.
3. Sirve y disfruta
Sirve las tortitas calientes. Puedes acompañarlas con un poco de miel, sirope de arce, frutas frescas (como plátano o fresas) o una cucharada de yogur por encima.
Si te apetece algo más crujiente, añade nueces o almendras laminadas por encima.
Variaciones para todos los gustos
Una de las ventajas de esta receta es que puedes adaptarla según tus preferencias:
- Sin gluten: usa harina de avena certificada sin gluten.
- Sin azúcar añadido: sustituye el azúcar por dátiles triturados o puré de plátano.
- Versión proteica: añade una cucharada de proteína en polvo de vainilla (ajusta la cantidad de yogur para mantener la textura).
- Con especias: prueba con una pizca de jengibre o nuez moscada para dar un toque diferente.
Si las haces para niños, puedes darles forma de corazón o animalitos usando moldes pequeños. ¡Les encantará!
Consejos para que salgan perfectas
- Usa una sartén antiadherente de buena calidad. Así evitarás que se peguen.
- No remuevas demasiado la mezcla. Mezcla solo lo justo para integrar los ingredientes; así quedarán más esponjosas.
- Controla la temperatura. Si la sartén está demasiado caliente, se dorarán sin cocinarse bien por dentro.
- Haz varias tandas pequeñas. Es mejor no llenar la sartén para poder girarlas con facilidad.
- Guárdalas bien. Si te sobran, guárdalas en un recipiente hermético en la nevera hasta tres días. También puedes congelarlas y calentarlas en la tostadora.
Beneficios de las tortitas de manzana y yogur
Más allá del sabor, estas tortitas tienen un perfil nutricional interesante:
- Aporte de fibra y vitaminas gracias a la manzana.
- Proteínas procedentes del yogur y el huevo.
- Energía sostenida por la avena, ideal para empezar el día.
- Bajo contenido en grasa si se cocinan con poco aceite.
Por eso, son una alternativa excelente a los cereales o bollería industrial. Te mantienen saciado durante horas y, además, son mucho más naturales.
En resumen
Las tortitas de manzana y yogur son una receta práctica, rápida y equilibrada que encaja tanto en desayunos como en meriendas. En apenas diez minutos tendrás un plato casero, con buena textura y sabor suave.
Ya sea para un domingo tranquilo o para una mañana de trabajo con prisa, esta receta demuestra que comer bien no requiere tiempo ni complicaciones.
Y lo mejor: cada bocado tiene ese punto de sabor a hogar que tanto gusta. Pruébalas una vez y verás cómo se convierten en tu receta favorita para empezar el día.